Diario de una Crisis (I)

Las cosas que ocurren, la velocidad a la que ocurren, y peor aun, la velocidad a la que nos acostumbramos y le damos una pasada de un barniz llamado «normalidad», me tienen más que preocupado.

Que Junts, ERC, Podemos y Bildu se ausenten del minuto de silencio que se guardó en el congreso de los Diputados en memoria de los dos Guardias Civiles asesinados por los narcotraficantes, es un comportamiento nauseabundo, vomitivo.

La falta de empatía hacia las víctimas y sus familias, así como la insensibilidad ante actos de violencia como el ocurrido con los guardias civiles asesinados por narcotraficantes, resulta inaceptable en cualquier contexto político.

Es necesario que reflexionemos sobre el tipo de liderazgo y representación que deseamos para nuestra sociedad. ¿De verdad queremos esto? ¿De verdad queremos gentuza, chusma como representantes políticos?

La política debería ser un espacio de diálogo, respeto y búsqueda de soluciones, no un terreno en el que se promueva la división y el enfrentamiento constante. Los ciudadanos merecen líderes que actúen con responsabilidad, ética y compromiso con el bienestar común.

Es fundamental que los ciudadanos podamos ejercer nuestro derecho a la crítica y la participación activa en el ámbito político, exigiendo transparencia, coherencia y honestidad a quienes han sido elegidos para representar nuestros intereses.

Solo así podremos avanzar hacia una sociedad más justa y democrática.

Lamentablemente el derecho a la crítica está más que en entredicho hoy en dia. No hace falta más que ver lo que está pasando en Alemania, donde parece ser que quieren imponer multas para quienes se burlen del Gobierno alemán en redes sociales. Te lo cuento en un próximo número del Diario de una Crisis.

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