I.- El sesgo Retrospectivo en la inversión
Los viernes los dedicaré a una sección que comienza hoy. Se trata de una disciplina que puede llegar a convertirse en el 90% del éxito en la inversión: la psicología.
A la sección le llamo «Piensa Diferente, Gana Más«.
Hoy hablo de un sesgo psicológico que nos afecta a todos, especialmente a la gente que invierte: el sesgo retrospectivo.
🔍 ¿Qué es el sesgo retrospectivo?
Se llama sesgo retrospectivo, aunque se le podría llamar el síndrome del “Ya lo sabía”. Sí, ese que te hace sentir como un oráculo… pero solo después de que las cosas hayan pasado.
Ejemplo: Zoom y la Pandemia

Un ejemplo rápido. ¿Recuerdas la pandemia? Claro que sí.
Todos encerrados, el mundo patas arriba. Bueno, resulta que ahora todo el mundo sabía que las acciones de Zoom iban a explotar. Que iban a pasar de 60 y pocos dólares a más de 400 !!
Claro, porque en marzo de 2020 tenías una bola de cristal y viste que todos íbamos a convertir nuestras vidas en reuniones virtuales, ¿no?
Pues no, no lo sabías. Lo que pasa es que, una vez que Zoom se disparó, tu cerebro conectó los puntos y dijo:
«Ah, claro, obvio. Tendría que haber invertido allí.»
Esto, amigos, es el sesgo retrospectivo. Te hace creer que podías haber predicho lo que iba a pasar, cuando en realidad estas maquillando tu ignorancia con el beneficio de la perspectiva.
🧠 La trampa del cerebro
Ahora, antes de que pienses que esto es algo raro o que solo te pasa a ti, que sepas que hasta los grandes inversores caen en esta trampa. Incluso Warren Buffett lo ha dicho:
«Lo que aprendemos de la historia es que la gente no aprende de la historia.»
Y eso incluye mirar hacia atrás y pensar que los resultados eran inevitables.
Pero ojo, el sesgo retrospectivo no se queda solo en las inversiones. Está en todos lados. Por ejemplo, ¿recuerdas esa vez que viste a tu pareja por primera vez y dijiste:
«Yo sabía que sería la persona indicada para mí.»
Mentira. Lo que pensaste en ese momento fue algo más básico, como:
«Qué buen@ esta@»
Y luego, con el tiempo, tu cerebro reconstruyó la narrativa como si fueras un gurú del amor.
Lo mismo pasa con las inversiones. Miras atrás y dices:
«¿Cómo no vi venir lo de Tesla? Era tan evidente.»
Pues porque no tenías ni idea, como el resto de nosotros. Y eso está bien.
💡 Lo que los grandes inversores nos enseñan
El problema del sesgo retrospectivo es que te hace sentir culpable por no haber tomado las decisiones correctas en el pasado. Pero te digo una gran verdad: no puedes predecir el futuro. Ni tú, ni yo, ni el algoritmo más avanzado de Wall Street.
Lo único que puedes hacer es gestionar el presente de la mejor manera posible con la información que tienes ahora. Como dijo Howard Marks:
«Invertir no es predecir el futuro, es prepararse para él.»
📖 Diario de Inversión
Entonces, ¿cómo evitamos caer en esta trampa?
Bueno, primero, acepta que no eres un mago de las finanzas. Si supieras lo que iba a pasar, estarías en tu yate ahora mismo, no leyendo esta newsletter.
Segundo, lleva un diario de inversión.
Como un adolescente escribiendo sobre sus dramas amorosos, pero con números. Anota por qué tomas cada decisión en el momento, qué información tenías y qué esperas lograr. Así, cuando mires atrás y pienses:
«¿Cómo no vi esto venir?»
Podrás leer tu propia letra y recordar que no tenías un vehículo para viajar al futuro.
😂 Y ríete de tus errores
Y tercero, ríete de tus errores. Porque vas a cometerlos. Todos lo hacemos. Yo los hago. Y en lugar de quedarte atrapado pensando en lo que podrías haber hecho, usa esos momentos para aprender y seguir adelante.
Mira, si Warren Buffett puede admitir que vender acciones de Disney en los años 60 fue un error, ¿por qué tú no puedes aceptar que no compraste Bitcoin en 2010 porque estabas ocupado mirando memes de gatos?
Así que la próxima vez que te encuentres diciendo:
«¡Sabía que iba a pasar!»
Respira, sonríe y recuerda que el pasado siempre parece más claro de lo que realmente fue.
El próximo viernes trataré el sesgo de Confirmación. ocurre cuando damos más importancia a los datos que confirman lo que pensamos y menos a los datos que lo contradicen. No te lo pierdas !
Piensa Diferente. Gana Más.